sábado, 26 de mayo de 2012

Madurar ...

Veo una pelicula refrita de esas que en cualquier otro momento no me seria para nada lacrimogena,se confabula entonces con esa voz q retumbo en la sala: cuando vas a madurar. Quisiera tener la respuesta, realmente a mi tambien me gustaria saberlo.
Asumo que el proceso de errar y no errar y el errar y aprender es la clave, solo que a veces una señal en un poste no nos impide cruzar ni los dientes son la suficiente prisión para una lengua.
Cuanto te vas haciendo "grande" se te exige y te exiges hacer cosas de grande, asumes que lo que te rodea no es confiable , que sonreir de la nada se considera de locos, que mirar por largo rato el mar es perder el tiempo y que escribir en la arena de tontos.
Nos sentimos tan prisioneros de las obligaciones, de los minutos , de los compromisos de aquello que se supone que es importante.
Acaso nunca te preguntaste cuando fue el momento exacto en el que pasaste de los pañales y permanecer en brazos de mama, de tropezar y sentir el primer dolor en tus nalgas al caer sentado, del detestar los renglones derechos al escribir, o la curiosidad nerviosa del primer beso , que de por cierto no resulto como soñamos. Cuando fue que la espontaneidad dio paso a la rutina, la seriedad de marmol al la risa genuina y un abrazo sincero dejo paso solo a abrazos de formalidad.
Cuando? O mejor dicho desde cuando? Nuestras palabras hirieron mas que un cocacho y el llanto dejo de ser nuestro llamado de auxilio por habernos equivocado y el beso de nuestra madre una nueva oportunidad.
Quien ordena que las reglas deben ser como tales, quien cree tener la autoridad de definir nuestro actuar, por que nos hemos hecho tan irreales, tan mezquinos , tan hipocritas con nosotros mismos, con lo queremos , con lo que sentimos.
Vamos a salir al mundo y a hacerlo a nuestro modo, a disfrutarlo del modo que nos plazca, a reir , a embonarnos con una mirada al cielo, a contar estrellas en el firmamento, a no callarnos nada, a sonreir de oreja a reja y a carcajadas.... A contar la mejor de las gracias: mirandonos en el espejo y reconocer esa pasada piltrafa barata , que no es mas que miedo.

Vamos a volar cometas al cielo... Y esas cometas no seran si no otras que nuestras almas.
Comencemos hoy, no existe el manana ni el ayer ni nada que corte tus alas.
M.V.J